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Firmes por la Patria… para ponerla en venta

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04.06.2026

¿Le confiarías tus ahorros o tu vivienda a una persona sabiendo que es un estafador?, lo más seguro es que no. ¿Entonces por qué hacerlo con los recursos más preciados de la casa grande, a la que llamamos patria? Nada aconseja ese proceder, y sólo sería posible como resultado de una gran maquinación tal que manipule a millones por el engaño.

Así que ¡cuidado!, porque los timadores siempre se disfrazan de benefactores y amigos para luego darte el golpe. Eso fue lo que les sucedió a más de 356 mil personas en la estafa que organizó David Murcia Guzmán, con su fachada de empresa DMG. Y aunque parezca difícil de entender, las estafas a grandes colectivos son posibles, y lo son porque siempre hay pícaros dispuestos a disimular y enriquecerse con lo ajeno. Exactamente eso fue lo que pasó en ese sonado caso de DMG, donde los ahorradores vieron esfumarse más de un billón de pesos entre 2007 y 2008.

Lo “simpático”, es que buena parte de ese dinero “sustraído con malas mañas” terminó en las cuentas de De la Esprilla, abogado y amigo de David Murcia, quien luego denunciara que el ahora candidato le cobró 5.000 millones de pesos en honorarios, que «se esfumaron», y que además le pidió otros 760 millones para presuntos sobornos. En ésta, y otras muchas ocasiones, De la Esprilla ha demostrado ser mejor estafador que los grandes estafadores, tal como lo ha señalado Iván Cepeda. Así reiteramos, que hay que estar muy alerta con este siniestro personaje que parece salido de la nada, ronda nuestras casas y dice ser salvador de la patria.

Y tómese en cuenta que las grandes estafas se construyen sobre las necesidades más urgentes, desde las cuales los embaucadores hacen fiestas. Así les pasó a las víctimas de DMG, y así le puede pasar a todos los que creen que del cielo llueven salvadores de la patria.

Y es que todo huele muy mal en ese personaje vanidoso, que ufanamente exhibe su bonita vida aparentemente llena de éxitos y lujo, exageraciones en las cuales se trasluce su desproporcionada ambición personalista. Aun, no obstante, sus disfraces no logran tapar su incapacidad moral e intelectual, tal como lo deja en claro su mediocre propuesta “milagrosa”, vanidosamente llamada “programa de gobierno”, en la que por demás resaltan las áreas de lo que será el futuro botín.

Una de ellas, los baldíos que aún........

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