Menos efectivo, menos civismo
Como los personajes de Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, que al perder la vista también pierden el orden social, en las colas de los cajeros de La Habana la espera prolongada parece borrar poco a poco los límites del respeto y la convivencia. La obtención de dinero se ha convertido en un auténtico suplicio; el irrespeto, las peleas e incluso los robos son la moneda más habitual, reflejando una situación crítica que persiste día tras día.
El acceso y manejo del efectivo está limitado por varios factores, como el bajo retorno del dinero hacia el sistema bancario, la concentración en pequeñas y medianas empresas, la inflación de los precios que obliga a la población a retirar mayores cantidades........
