¿Nacen o se hacen? Las preferencias alimentarias de los mosquitos, bajo la lupa evolutiva
Las picaduras de mosquitos son una molestia tan grande cada verano que parecería que somos lo único que comen. Sin embargo, estos insectos no se alimentan solo de nuestra sangre: también les gusta la de otros animales. Este es un punto clave que explica que los mosquitos sean responsables de millones de infecciones y cientos de miles de muertes de personas cada año.
Pero ¿de qué animales prefieren alimentarse? Y esas preferencias, ¿dependen del entorno o de la historia evolutiva? Son preguntas clave para entender cómo circulan los patógenos entre especies animales, incluidos los humanos.
Su picadura es un factor clave en la transmisión de patógenos
Las enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria, suponen un desafío global para la salud pública y animal. En España, el virus del Nilo Occidental ha ganado protagonismo en los últimos años debido a los brotes de 2020 y 2024 en Andalucía y Extremadura. También en 2024 se detectaron casos autóctonos de dengue en España, hasta hace poco una enfermedad que no circulaba en nuestro entorno.
Además de alimentarse de secreciones azucaradas de las plantas, las hembras de mosquitos requieren sangre para completar el desarrollo de sus huevos. Esa picadura puede representar el primer contacto del insecto con un patógeno que cause una enfermedad.
Cuando una hembra de mosquito pica a un animal infectado puede ingerir el patógeno junto con la sangre del hospedador. Si este mosquito es un vector competente, el patógeno podrá multiplicarse en su interior, llegar a sus glándulas salivares y transmitirse a un nuevo hospedador con la siguiente picadura.
Hospedadores competentes y accidentales
De manera general, los patógenos transmitidos por mosquitos requieren de, al menos, dos alimentaciones........
