Arqueología del Danubio: el descenso de las aguas revela más datos sobre su pasado romano
Las grandes rutas que estructuran el mundo no siempre aparecen en los mapas como líneas visibles. A menudo discurren por el agua. Ríos, mares y estrechos han sido, durante milenios, ejes del comercio, la movilidad y el poder.
En el caso del Danubio, esta dimensión resulta especialmente clara: su tramo final (desde el límite entre Serbia y Rumanía hasta su desembocadura) no fue solo una frontera del Imperio romano, sino también un corredor estratégico que conectaba el interior de Europa con el mar Negro y los circuitos marítimos del Mediterráneo.
En ese paisaje fluvial se situaba Noviodunum, en la actual Rumanía. Noviodunum fue un destacado complejo militar, portuario y urbano fundado probablemente en el siglo I. Posteriormente, alcanzó la categoría de municipio y, por ello, una vez el campamento pasó su fase inicial empezó a tener una población asociada. Este enclave estratégico estuvo ocupado hasta la época bizantina.
Integrado en la provincia romana de Moesia Inferior, Noviodunum albergó una importante base de la flota imperial romana, la Classics Flavia Moesica, y controló la navegación y el transporte de tropas y mercancías. También fue uno de los principales lugares de paso entre el territorio romano y el llamado Limes barbaricum, un mundo fronterizo habitado por comunidades diversas y marcado tanto por los intercambios como por los conflictos.
Aunque se conoce su relevancia histórica,........
