Matar de hambre al cáncer con grasa: una nueva terapia celular basada en los adipocitos
Durante décadas, la palabra “grasa” ha tenido mala prensa en biomedicina. Sin embargo, un trabajo reciente propone algo contraintuitivo: usar sus células para frenar el crecimiento de los tumores.
Lejos de alimentar al cáncer, ciertos adipocitos, las células especializadas en almacenar energía en forma de grasa, pueden convertirse en competidores metabólicos tan eficaces que dejan a las tumorales sin los recursos que necesitan para proliferar.
Las células cancerosas crecen y se dividen rápidamente, y para ello requieren grandes cantidades de energía y bloques de construcción moleculares. Por eso, muchos tumores “reprograman” su metabolismo para captar más glucosa, lípidos y otros nutrientes del entorno.
Estudios previos ya habían mostrado que la activación de la grasa parda, un tipo de tejido adiposo especializado en quemar energía para producir calor, puede ralentizar el crecimiento tumoral. El problema es que activar este tejido mediante exposición prolongada al frío no es práctico ni eficaz en todos los pacientes (especialmente en personas mayores, ya que la grasa parda es mucho menos activa en edades avanzadas).
La nueva estrategia parte de una observación sencilla: los adipocitos no son solo almacenes pasivos de grasa, sino células metabólicamente activas y fácilmente manipulables. Pueden aislarse mediante........
