Publicidad sexista: cómo atajarla desde la educación
Los últimos estudios realizados en España desde las universidades y las asociaciones de consumidores confirman la presencia de los estereotipos de género en los mensajes publicitarios.
Por ejemplo, el Instituto de las Mujeres ha publicado recientemente un informe sobre la publicidad del sector alimenticio donde se constata la sexualización de las mujeres. Presentadas como objetos de deseo, sus cuerpos se muestran de forma erótica y sin que exista conexión con el producto publicitado. Esto con el fin de captar el interés del público consumidor. El título del informe no puede ser más revelador: “Cuando el cuerpo de las mujeres se convierte en el envase del producto”.
El sector de la alimentación a examen
Elaborado por el Observatorio de la Imagen de las Mujeres (OIM), el informe disecciona prácticas habituales en la publicidad de este sector, como usar modelos sexualizadas con escenografías que buscan erotizar. También denuncia las referencias implícitas al sexo oral, la focalización en partes del cuerpo (boca o escote), los eslóganes con doble sentido, las asociaciones entre consumo y disponibilidad sexual femenina, la infantilización o subordinación de las mujeres y la reproducción de roles de género estereotipados. Sin olvidar el discurso que presenta a las mujeres obsesionadas por el control del peso, las dietas y el consumo de productos light, ni las diferencias de tratamiento entre hombres y mujeres dentro de una misma campaña publicitaria.
“Nada de esto aporta información sobre el producto y funciona únicamente como mecanismo de atención y viralización”, señala el informe.
Entre las fuentes de este tipo de representaciones discriminatorias, el documento identifica varias clases de negocios: panaderías, supermercados, marcas de aguas minerales, heladerías, multinacionales de comida rápida, pizzerías y hamburgueserías, cadenas de comida asiática y empresas de alimentación.
El OIM recuerda que el problema no........
