El idioma “virus” existe: cómo se comunican entre sí para infectar bacterias
Durante mucho tiempo, los virus han sido vistos como entes simples y egoístas: partículas inertes que solo “despiertan” al invadir una célula, a la que convierten en una fábrica de copias de sí mismos antes de destruirla. Esta visión es tan influyente que, a día de hoy, el consenso mayoritario es que los virus no pueden considerarse realmente seres vivos. Sin embargo, ciertas observaciones sobre el comportamiento de bacteriófagos o fagos, los virus que infectan bacterias, hacen que esa imagen pueda quedarse obsoleta.
Investigaciones recientes han demostrado que estos virus no actúan siempre de forma individual ni automática, sino que pueden comunicarse entre sí y tomar decisiones colectivas. Lo más sorprendente es que, en algunos casos, esa comunicación ocurre incluso entre virus que infectan bacterias de especies distintas.
Este hallazgo no solo tiene profundas implicaciones para la ecología microbiana, la evolución de los virus y el desarrollo de nuevas estrategias para combatir bacterias resistentes a antibióticos, sino que confiere capacidades “sociales” a estos entes biológicos.
Los organismos más abundantes del planeta
Aunque suelen pasar desapercibidos, los bacteriófagos son los organismos más abundantes de la Tierra. Se estima que existen alrededor de 10³¹ partículas virales en la biosfera, una cifra que supera en diez veces el número total de bacterias.
Cada día, infectan y destruyen enormes cantidades de bacterias en los océanos, los suelos y también en nuestro propio cuerpo. Cuando un fago infecta uno de estos microorganismos, puede seguir dos rutas principales: el ciclo lítico y el ciclo........
