Se busca oposición
El Gobierno de José Antonio Kast lleva semanas generando una seguidilla de controversias. Algunas son de las que dejan huella: el histórico aumento en el precio a los combustibles; el recorte parejo del 3% a todos los ministerios, sin distinguir entre derechos sociales que no se pueden tocar y áreas urgentes como la seguridad, que no se pueden desfinanciar; la salida intempestiva de la jefa de inteligencia de la PDI, sin explicación pública; el portazo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU. Otras son más bien domésticas: las apariciones de la primera dama, el cambio de logo, la estridencia cotidiana de los mensajes que salen de Palacio.
Y hay una tercera categoría, quizás la más preocupante: la disposición a mentir desde el poder para justificar las propias decisiones. El posteo oficial que declaró al Estado chileno “en quiebra”, un concepto técnicamente falso que el exministro Briones calificó de ignorantemente atrevido y que el propio ministro de Hacienda debió salir a desmentir, no es un error comunicacional. Es una señal de algo más profundo: la voluntad de........
