Miranda en San Mateo: la lucidez incomprendida, por Rafael A. Sanabria M.
Miranda en San Mateo: la lucidez incomprendida, por Rafael A. Sanabria M.
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El estudio riguroso de nuestro pasado exige mirar más allá del apasionamiento chauvinista y de los relatos heroicos simplificados que, con frecuencia, oscurecen las decisiones más trágicas pero lúcidas de nuestros fundadores.
Un ejemplo de ello es la Capitulación de San Mateo, pactada el 25 de julio de 1812 entre el GeneralÃsimo Francisco de Miranda y el jefe realista Domingo de Monteverde. Este hecho, del que han transcurrido 214 años, ha sido juzgado con ligereza por una historiografÃa romántica como un episodio de debilidad o cobardÃa.
Un ejemplo de ello es la Capitulación de San Mateo, pactada el 25 de julio de 1812 entre el GeneralÃsimo Francisco de Miranda y el jefe realista Domingo de Monteverde. Este hecho, del que han transcurrido 214 años, ha sido juzgado con ligereza por una historiografÃa romántica como un episodio de debilidad o cobardÃa.
Sin embargo, como demuestra el historiador Caracciolo Parra Pérez en su obra clásica Historia de la Primera República de Venezuela (1944), la firma del pacto en suelo aragüeño no fue una traición, sino la dolorosa decisión de un militar experimentado que intentó evitar la destrucción absoluta del paÃs.
¿Hasta qué punto el juicio posterior sobre Miranda ha sido moldeado por la necesidad de mitos inquebrantables, en lugar de comprender el colapso real que enfrentaba?
Para entender lo sucedido, hay que mirar el entorno desesperado de aquel año de 1812, cuando la joven República se desmoronaba en múltiples frentes.
Por un lado, el devastador terremoto del 26 de marzo destruyó las principales ciudades patriotas y fue hábilmente manipulado por el estamento eclesiástico realista para........
