Nombrar para intervenir: soberanÃa y terrorismo en AL, por Thallita Lima
Nombrar para intervenir: soberanÃa y terrorismo en AL, por Thallita Lima
Según un artÃculo reciente publicado por The New York Times, el Departamento de Estado de EEUU está considerando clasificar al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas debido a la presión de la familia Bolsonaro. La propuesta impacta el panorama polÃtico y electoral brasileño y forma parte de la estrategia de Donald Trump, quien, desde el inicio de su mandato, ha promovido una campaña para designar a los grupos del crimen organizado en América Latina y el Caribe como terroristas.
Sin embargo, nombrar a estos grupos como terroristas no es solo una propuesta para imponer penas más severas. Es una disputa sobre categorÃas, y las categorÃas, en el ámbito de la seguridad internacional, nunca son neutrales.
Nombrar a un actor como «terrorista» no solo describe un tipo de violencia: redefine el problema, altera el repertorio de respuestas legÃtimas y redistribuye las competencias entre las instituciones. En otras palabras, el debate no es solo legal. También es doctrinal, estratégico y geopolÃtico. Lo que está en juego es la transformación de un fenómeno históricamente tratado como un asunto de seguridad pública y delincuencia transnacional en una amenaza que puede abordarse de manera excepcional, con consecuencias para la soberanÃa y el equilibrio entre la policÃa, la defensa y la polÃtica exterior.
Esta distinción es importante porque el crimen organizado y el terrorismo no son categorÃas intercambiables. La Ley n.º 13.260/2016, que regula el terrorismo en Brasil, se construyó en torno a motivaciones especÃficas: xenofobia, discriminación, intolerancia, razones ideológicas, polÃticas o religiosas, articuladas con la intención de provocar terror social o generalizado.
Esta distinción es importante porque el crimen organizado y el terrorismo no son categorÃas intercambiables. La Ley n.º 13.260/2016, que regula el terrorismo en Brasil, se construyó en torno a motivaciones especÃficas: xenofobia, discriminación, intolerancia, razones ideológicas, polÃticas o religiosas, articuladas con la intención de provocar terror social o generalizado.
Facciones como el PCC y el CV, a su vez, operan principalmente según otra lógica: control territorial, gestión de la violencia, circulación transnacional de bienes ilÃcitos, disciplina interna y acumulación económica. Esto no........
