La ira y el odio como movilizadores del voto, por Leandro Bruni
La ira y el odio como movilizadores del voto, por Leandro Bruni
Entre los presidentes latinoamericanos predomina el rechazo popular. Izquierda o derecha, nuevos o viejos, mujeres o varones: la constante son electores que están enojados, disconformes y decepcionados.
Evidentemente, hay casos que rompen los moldes: la mexicana Claudia Sheinbaum y el salvadoreño Nayib Bukele tienen una imagen positiva que oscila en torno a los 70 puntos. Sin embargo, el panorama general es decepcionante.
De 18 presidentes de la región relevados por la encuestadora argentina CB, casi el 60% tienen una imagen negativa superior a la positiva. En la mitad de estos 18 mandatarios, la imagen negativa «muy mala» es superior al 30%. Por lo tanto, no solo hay rechazo, sino que, en un porcentaje más que significativo, se trata de un rechazo extremo.
Suele ser un interrogante frecuente por qué los presidentes pierden tan rápidamente su imagen positiva, por qué al poco tiempo de ganar las elecciones tienen niveles de rechazo tan altos y, sobre todo, por qué antes esto no se daba.
La pregunta original que ayuda a entender parte de esta tendencia es por qué, en primer lugar, ganó un presidente: ¿lo amaban u odiaban más a su adversario? En muchos casos, una respuesta posible es que lo que movilizó electoralmente a los votantes no fue el amor, la esperanza o la felicidad, sino la ira, el odio y el miedo.
Por estos dÃas, Bolivia enfrenta un escenario de máxima inestabilidad. El presidente Paz alcanzó apenas 32 puntos en las elecciones generales. A siete meses de asumir, la tensión polÃtica y una opinión pública con casi 30 puntos de imagen «muy mala» y 44 de negativa exponen la fragilidad de su marcha.
El ascenso de Kast en Chile, que alcanzó solo el 23,9% de los votos en las generales, se entiende mejor como el voto castigo hacia un gobierno de Boric que para........
