Ante el acuerdo firmado por D. Trump y D. RodrÃguez, por Rafael Quiroz Serrano
Ante el acuerdo firmado por D. Trump y D. RodrÃguez, por Rafael Quiroz Serrano
Twitter: @rafaelquiroz1
La verdad es que pésimamente puede decirse algo fundamentado si no se conoce el texto del Acuerdo firmado por el presidente Donald Trump (DT) y la presidenta (e) Delcy RodrÃguez (DR). Se trata de un Acuerdo que debe verse desde dos ángulos o perspectivas diferentes, para poder ser digerido. El primero, que es el polÃtico y el de mayor ponderación, a los efectos del análisis, pues se trata de un Acuerdo cuyo objetivo es –básicamente– obtener ruido polÃtico que sacuda el tablero de ajedrez polÃtico-económico-petrolero del continente americano.
En sÃ, es un documento de «propaganda» polÃtica lanzada por DT con el fin de mejorar su narrativa y posicionamiento en las encuestas internas de los EEUU y por secuencia tenga efecto geopolÃtico. Su objetivo es claro, está dirigido a lo interno (doméstico) y también a lo externo (o exógeno). Este rimbombante anuncio, lanzado con bombos y platillos, muy propio del estilo Trump (y al cual ya nos tiene acostumbrados) es de sustancia principalmente doméstica.
Lo mismo que ocurrió en la reunión de La Casa Blanca a finales de enero, cuando convocó a 18 de las principales empresas petroleras transnacionales, para «hacerlas» invertir 100 mil millones de dólares (100 MMMU$) en la industria petrolera venezolana, y a 7 meses de aquel evento Venezuela no ha recibido el primer dólar de inversión. De hecho, al final de tal reunión en La Casa Blanca, algunas de ellas se mostraron contrarias a la propuesta del anfitrión DT, y nada más fueron los mismos CEOs de la ExxonMobil y de la ConocoPhilips quienes afirmaron patéticamente «Venezuela es un paÃs no invertible», y «dos veces nos han expropiado en Venezuela y en ninguna nos han indemnizado. Nos deben dinero» (sic).
De manera que DT ha resultado ser puro espectáculo, humo y circo, mitos y fábulas. Es el tÃpico «ShowMan» de la polÃtica estadounidense; sus declaraciones debemos tomarlas con pinzas y lupa, pues se trata de un Jefe de Estado poco serio, que en forma un tanto destemplada, es un mar de contradicciones, y ha llegado a decir que Venezuela es el Estado 51 de los EEUU y en sus RRSS ha llegado hasta publicar el mapa de Venezuela (con La Guyana incluida) cubierto con la Bandera norteamericana.
De manera que DT ha resultado ser puro espectáculo, humo y circo, mitos y fábulas. Es el tÃpico «ShowMan» de la polÃtica estadounidense; sus declaraciones debemos tomarlas con pinzas y lupa, pues se trata de un Jefe de........
