El sueño roto del 3 de julio, por Jesús Elorza
El sueño roto del 3 de julio, por Jesús Elorza
En la sesión del 4 de julio, un diputado opositor sueña despierto en su curul de la Asamblea Nacional. En su mente se mezclan dos momentos clave de la historia de Venezuela:
El 5 de julio de 1811: El dÃa en que los próceres firmaron el Acta de la Independencia. NacÃa una patria libre del yugo extranjero.
El 3 de julio de 2026: El dÃa en que vencen los 90 dÃas de prórroga por la falta temporal del presidente. Es la fecha lÃmite para declarar la vacante absoluta.
Para el legislador, el reloj del destino une estas dos fechas. No es una casualidad. Es un llamado de la historia para rescatar la democracia perdida.
El sueño del diputado se apoya en una herramienta muy poderosa: la ley. El artÃculo 233 de la Constitución dice que, si el presidente falta de forma absoluta en sus primeros cuatro años, se debe hacer algo de inmediato:
Elecciones ya: Convocar a votaciones en los siguientes 30 dÃas.
Voto libre: El pueblo debe elegir de forma universal, directa y secreta.
Fin de la usurpación: Terminar con el control ilegal del poder.
En su imaginario, el diputado ve el texto constitucional brillar como una antorcha. Usar este artÃculo es el equivalente moderno a firmar el acta de una nueva independencia.
En el corazón del asambleÃsta, la sesión del 3 de julio de 2026 no es un trámite más. Es una batalla pacÃfica pero contundente. El diputado se imagina........
