La mano peluda, por Aglaya Kinzbruner
La mano peluda, por Aglaya Kinzbruner
La mano peluda nació en México a fines del siglo XIX. No era entonces lo que es hoy. La explicación se la podemos dejar a los entendidos de la semántica diacrónica, difÃcil asignatura. Empezó entonces como tantos sucesos que al faltar el conocimiento exacto son leyendas antes de ser historia.
VivÃa por aquel tiempo un prestamista de apellido Villa, no sabemos el nombre, debÃa saberlo su madre pero es algo tarde para preguntarle. Este señor, dicen, era muy malo. En épocas de gran pobreza exigÃa unos intereses altÃsimos y, aunque al final le pagaban, dejaba a la gente más pobre que nunca.
Es complicado para nosotros explicar realmente lo de la pobreza porque estamos en Latinoamérica y diremos que asà es como se encuentra la mayorÃa. No estamos en Suiza donde es pobre todo aquel cuya entrada es 2.500 Fr. al mes o menos. Si es mucho menos entonces será un suizo muerto porque los mendigos no están permitidos.
Volviendo a la mano peluda ella apareció después que el prestamista murió. ¿Por qué? preguntarán. La razón es simple. Él tenÃa corriendo unos préstamos cuando la Parca se lo llevó. Pero la maldad es algo........
