La última lección de Messi
La última lección de Messi
Leo Messi durante el calentamiento del Argentina-Benín / EFE
Hay futbolistas que se retiran cuando el fútbol empieza a despedirse de ellos. Leo Messi ha elegido el camino inverso: se marcha de la selección argentina cuando aún tiene fútbol en sus piernas. Lo hizo anoche en el Monumental, ante Benín, a los 39 años, con un gol de penalti y dos asistencias en una noche que estaba pensada como homenaje y que él convirtió, una vez más, en una exhibición de lo que siempre fue.
Se dice a menudo que los grandes deben irse en lo más alto, y es verdad. Pero la frase esconde una trampa cuando se aplica a Messi, porque su cima no se parece a la de nadie. Lo más alto, en su caso, es un lugar al que el resto apenas se asoma. Y cuesta entender que alguien decida abandonarlo cuando sigue siendo capaz de habitarlo con esa naturalidad, poniendo un córner en la cabeza de Otamendi, filtrando el pase del segundo gol a Nico Paz y engañando al portero desde los once metros.
Por eso la despedida tiene algo de desconcertante. No hubo declive que justificara la decisión ni un cuerpo que se negara a seguir. Hubo, simplemente, un hombre que sintió que........
