Mourinho, en el diván de Florentino
Mourinho, en el diván de Florentino
Las condiciones de José Mourinho para volver al Real Madrid / Agencias
El fútbol, como todo escenario donde se canalizan las pulsiones humanas, tiene mucho de psicoanálisis. Un estadio es un inconsciente colectivo con bufandas; sus palcos, un diván con mucho mármol. Florentino, como demostró en sus comparecencias, no necesita un entrenador: necesita un psicoanalista. Y su Real Madrid, tras confundir la gestión deportiva con las obras faraónicas, está de psiquiátrico.
Dicho eso, como el Sr. Pérez no se tumba ante nadie, ha hecho lo más parecido que admite su carácter: pensar en Jose Mourinho. La vuelta del portugués, si finalmente sucede, no tiene nada de decisión deportiva. Tampoco es un lapsus presidencial: es una regresión al trauma original. El Dr. Sigmund Freud habría disfrutado psicoanalizando al presidente y a alguno de sus jugadores. ¿Se imaginan a Vinicius o Rüdiger?
El barcelonismo, con esa mala fe que nos caracteriza cuando somos felices viendo al eterno rival deambular por sus propios fantasmas, lo celebra como un fenómeno episódico que genera inmenso placer. No vuelve Mourinho: el Madrid retorna a 2011. A ese momento en el que todo era más........
