Lo que somos. Lo que no
Lo que somos. Lo que no
Joan Laporta y Lamine Yamal el día de su última renovación de contrato / Dani Barbeito
Dos formas de estar, de ser. El Barça del césped. El Barça de Lamine. La Masia. Tan nuestra. Tan universal. Tan estructurada en valores. Tan clara en principios rectores. Y el Barça de Laporta. El primero emociona. El segundo incómoda.
En el campo hubo fútbol. En la grada exabruptos. Cortes de mangas. Provocación. Y no, eso no es el Barça. Ni hoy. Ni nunca. Somos más señores. El Barça no puede ser zafio. No puede ser grotesco. No puede ser un espectáculo paralelo.
El Barça es otra cosa. Es herencia. Es cultura. Es una forma de ser, muy catalana, por cierto. No basta con ganar. Nunca ha bastado. Importa el cómo. Importa el tono. Importa la forma. Se puede celebrar. Pero no así. No desde lo primario. No desde el impulso más bajo. No desde la falta de contención.
Un presidente no es un hincha. No me vale que diga que ahora es candidato. No es un forofo con acreditación. No es un espectador exaltado. Es el rostro institucional del club. Es la imagen que viaja por el mundo de nuestro representante.
Debería, sí, digo debería, ser........
