El fútbol explicado desde el banquillo
El fútbol explicado desde el banquillo
Pep Guardiola, en rueda de prensa / @ManCity
El banquillo no miente. Antes o después, retrata al entrenador. Dice qué piensa del fútbol su morador. Y, de paso, qué interpreta del aficionado al que representa. Si lo respeta o si lo usa. Si quiere seducirlo o simplemente anestesiarlo. Porque competir es definir la semántica con que quieres hacerlo.
Para unos, es proponer. Para otros, es amarrar. Para unos, ganar es una consecuencia. Para otros, es la coartada para obtener un objetivo. Es como compites, como piensas, como hablas, como interpretas. Flick es valiente, quizás demasiado. No porque ataque mucho, sino porque se expone con su fin. Porque acepta que el fútbol es riesgo, espacio, ida y vuelta, error y corrección.
Sus equipos quieren la pelota para bu scar la portería contraria con la voluntad de hacer daño. Van hacia delante. Se equivocan por faltos de control. Tan intimidantes como ingenuos. Pero hacen algo mucho más importante: invitan a mirar. Sus partidos siempre están abiertos, sea cual sea el marcador. Y ese detalle, en........
