Longevos todos
Es claro que la vida ha cambiado a un ritmo que no alcanzamos a imaginar. Antes, los adultos mayores eran aquellos que tenían más de cincuenta años y ahora, con todo tipo de nuevas formas de pensar y asumir los años, los cincuenta se vuelven un paso más, donde quedan muchos años por emprender con nuevos aires (no sobrevivir).
Y es que creo que existe una contradicción fascinante en nuestra sociedad contemporánea, porque dedicamos esfuerzos enormes a extender la vida, pero no sabemos qué hacer con los años que nos estamos ganando. Muy pocos quieren jubilarse a la edad que corresponde, porque todavía hay mucha energía vibrando y no está muy claro qué se puede hacer que no sea trabajar.
Hemos convertido la longevidad en un triunfo de la ciencia, pero a veces no sabemos muy bien qué hacer con ella. De otro lado, considero que, en la carrera por la eterna juventud, las empresas han cometido un error de cálculo emocional y financiero al ignorar a quienes sostienen el mundo.
Y no es que........
