40 horas... Ya hicimos la tarea, Mr. Trump
Nadie está de acuerdo con las 40 horas, ni el sector sindical de lucha, que se manifestó frente a la Cámara de Senadores, ni los sindicatos charros que se unieron en un desplegado explicando todas las aberraciones que afectan a los trabajadores; el sector académico ha levantado la voz en los mismos términos, es una reforma regresiva que disfraza un cambio estructural dentro de una máscara de reducción de jornada a favor del trabajador. Gran parte de los legisladores tampoco están de acuerdo, lo manifestaron, dentro del partido oficial y en la oposición, pero dijeron que a pesar de su postura votarían a favor. Por su parte, el gobierno sigue sosteniendo el proyecto a pesar de ofrecerse como un actor político de inclusión y de diálogo, no cambia una sola coma. Las redes explotan en el rechazo, el análisis es fuerte, la información corre, es una reforma que fomenta la explotación y abarata el tiempo extra.
No queda claro cómo se construyó el proyecto, no hubo debate y consenso con el sector obrero, eso es claro, el “beneficiado” dice: no gracias, esto es una aberración. ¿Por qué insistir y darse prisa en aprobarla?
Cuando Calderón presentó su reforma en 2011, la que legitimaba la subcontratación entre otras cosas, tuvimos batallas campales........
