No es cuestión de edad. Es cuestión de resultados
El próximo 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud.
Más que una fecha para celebrar, debería ser una oportunidad para preguntarnos qué papel estamos asumiendo las nuevas generaciones en la vida pública de nuestro país.
Porque ser joven en política no consiste en presumir una edad. Consiste en tener el valor de romper inercias que durante décadas parecían intocables.
Durante demasiado tiempo la política fue secuestrada por quienes confundieron el servicio público con un patrimonio personal. Se acostumbraron a heredar espacios, repartir posiciones, construir cuotas y pensar en el siguiente cargo antes de terminar de cumplir con el actual.
Esa lógica ya no tiene cabida en el México que estamos construyendo.
La política no debería ser una escalera para llegar a un lugar. Debería ser una herramienta para transformar la vida de las personas.
Quienes pertenecemos a una nueva generación de servidores públicos tenemos frente a nosotros una enorme responsabilidad.
No llegamos a los espacios de representación para ocupar una curul, levantar la mano en una........
