El costo de una mala decisión judicial
En un país donde cada día se debate, se exige y se construye justicia para las mujeres, hay decisiones que, sin romper la ley, terminan por alejarse de su sentido más profundo.
Eso es lo que vuelve particularmente delicado el caso reciente en el que la jueza Amarande Riojas Orozco determinó modificar la medida cautelar de prisión preventiva a un imputado por feminicidio, permitiéndole enfrentar su proceso en libertad.
El debate no es menor. Tampoco es simple.
Porque aquí no se trata de descalificar a las instituciones ni de poner en duda la importancia de la independencia judicial, que es un pilar indispensable de cualquier democracia. Se trata de algo más incómodo: reconocer que incluso dentro de marcos legales válidos pueden tomarse decisiones que, en los hechos, debilitan la confianza en la justicia, particularmente para las mujeres.
El feminicidio no es un delito cualquiera. No lo es por su gravedad jurídica, pero tampoco por su dimensión........
