Electromovilidad, soberanía energética y cambio climático: Ni un paso atrás
El panorama internacional actual, exacerbado por la violación al derecho internacional por parte de Estados Unidos en suelo venezolano, exige reforzar la soberanía nacional, que no es negociable.
El pasado 3 de enero de 2026 se consumó un escalamiento de las amenazas a la soberanía en diversos países de Latinoamérica —incluido México—. Dentro de las posibles causas de este ataque al pueblo venezolano no se encuentran la defensa de los derechos humanos ni la democracia, y tampoco el narcotráfico, sino la riqueza natural de Venezuela, en especial el petróleo. También la demanda monumental de energía fósil del gigante del Norte, que va viendo agotarse sus propios recursos. Por ello, los gobiernos de la Cuarta Transformación, han puesto la soberanía energética, como una de las prioridades de la agenda para recuperar la soberanía nacional, que se perdió en México durante los 36 años de neoliberalismo.
Como planteé en una columna previa, en el centro de la Soberanía Nacional, está la soberanía científica y tecnológica. Sin ella, México seguirá dependiendo de tecnologías extranjeras en energía, agricultura, salud, etc. A la vez, para lograr esta soberanía científica y tecnológica es imprescindible que la agenda de innovación, también soberana, esté enfocada y articulada con las políticas y planes estratégicos de corto, mediano y largo plazo, en torno a la guía programática de nuestro país a partir del 1 de diciembre de 2018: “Por el bien de todos, primero los pobres”.
Por ello, es fundamental dar continuidad a los desarrollos científicos, tecnológicos y las innovaciones soberanas para el bienestar que se han forjada en el interés público. De esta forma, podremos avanzar en la recuperación, el fortalecimiento y la defensa de los grandes logros que se tuvieron durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Tal como lo está haciendo nuestra presidenta en este segundo piso de la Cuarta Transformación de la vida pública de México.
Tal es el caso de la recuperación de la soberanía energética. Producimos ya con un porcentaje mayoritario la gasolina que consumimos, gracias a la recuperación, adquisición y construcción de nuevas refinerías. Sin embargo, las reservas de petróleo no son infinitas y la civilización de los combustibles fósiles, ha dejado guerras, cambio climático y grandes costos en salud. Además, ha dejado injusticia energética.
Por ello, son muy importantes las nuevas iniciativas del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, experta científica en estos temas, para avanzar en la soberanía energética usando fuentes no contaminantes (sol, viento, electricidad, etc). Como otros casos........
