El peligro silencioso de lo que damos por hecho
Lo que se descuida, se enfría. Lo que se ignora, se aleja. Y lo que no se valora, se pierde. Esta es una verdad absoluta que aplica para la política y la vida misma. No importa si hablamos de nuestros proyectos personales, de nuestra comunidad o de quienes gobiernan. Las cosas no se mantienen solas, necesitan atención constante. Gobernar a una sociedad requiere compromiso y cuidado diario.
En el día a día es fácil verlo. Lo que pasa es que nos acostumbramos a lo que ya logramos y dejamos de esforzarnos. Dejamos de prestar atención a los detalles, ignoramos las pequeñas alarmas........
