El derecho a vivir: Más allá del reloj y la oficina
Trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Lo que parece un eslogan de redes sociales es, en realidad, el clamor silencioso de millones de cuerpos agotados. La reducción de la jornada laboral a 40 horas no es un capricho de productividad, es un acto de justicia humana y una deuda pendiente con la salud física y mental de quienes sostienen al país.
El costo invisible del cansancio
Cuando el trabajo devora la vida, lo primero que se entrega es la libertad. La posibilidad de hacer ejercicio, de caminar sin prisa o simplemente........
