Topolobampo: preservar la naturaleza mexicana es soberanía ambiental
Una empresa alemana busca convertir a México en la sede de la productora de amoníaco más grande de América Latina con técnicas prohibidas en la Unión Europea que conllevan terribles daños al medio ambiente y a la salud.
México vive uno de los conflictos socioambientales más importantes de su historia reciente y pocos lo saben. En la bahía de Ohuira, en Topolobampo, Sinaloa, una filial de la empresa suizo-alemana Proman, Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), financiada por el banco alemán KfW IPEX-Bank, construye lo que pretende ser la planta comercial de amoníaco más grande de América Latina: 2,200 toneladas diarias del compuesto, destinadas a mercados agrícolas, farmacéuticos y energéticos. La obra lleva doce años de trámites, una consulta indígena que cuatro comunidades impugnan como fraudulenta, amparos, resoluciones de la Suprema Corte, once relatores especiales de la ONU que enviaron cartas de alerta a tres gobiernos, y más de 135,000 firmas exigiendo su cancelación. Y sin embargo, avanza. Al 88 por ciento de construcción.
El costo no es abstracto. La bahía de Ohuira es un sitio Ramsar, humedal de importancia internacional reconocido por la UNESCO, que alberga delfines, lobos marinos, aves migratorias y los mangles que durante generaciones han sostenido la pesca y la........
