Justicia como marca de competitividad electoral ante desapariciones forzadas
Este lunes, la Suprema Corte de Justicia de la Nación votará si atrae el caso de Rosendo Radilla Pacheco, desaparecido el 25 de agosto de 1974 en Atoyac de Álvarez, Guerrero, después de ser detenido por elementos del Ejército. La solicitud para ejercer la Facultad de Atracción la hizo suya la ministra Loretta Ortiz Ahlf.
Estamos hablando de una herida que lleva 52 años abierta con pendientes por cumplir.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró en 2009 la responsabilidad internacional de México por la desaparición forzada de Radilla y por las violaciones cometidas contra sus familiares. También ordenó investigar, determinar responsabilidades y localizar a Rosendo Radilla o sus restos. La propia Corte Interamericana mantiene el caso dentro de los asuntos pendientes de cumplimiento, prueba de ello es que la desaparición forzada continúa siendo un problema grave que ahora involucra al crimen organizado.
México vive una crisis de desapariciones que ha hecho de la búsqueda una experiencia cotidiana para miles de familias, desplazando el monopolio de investigación y persecución penal del Estado a personas civiles, a menudo mujeres que buscan en carácter de madres, hijas o esposas sin tener la preparación forense ni los recursos suficientes como si los tiene un Estado. La discusión sobre quién desaparece, quién encubre, quién investiga y quién debe responder ya no admite respuestas simples porque justamente, no es fácil distinguir entre desapariciones que cometen particulares y alianzas criminales entre gobernadores y cárteles. En el caso Radilla existe, además, un........
