La hora de la energía nuclear
Hablar de energía nuclear en Colombia puede parecer novedoso, pero no lo es. El país lleva décadas acercándose, avanzando y, desafortunadamente, retrocediendo en esta materia. Por eso, antes de hablar del futuro, vale la pena recordar nuestra historia.
Desde 1965, Colombia cuenta con un reactor nuclear destinado a fines científicos y de investigación. Durante el gobierno del presidente Belisario Betancur se buscó avanzar en un Plan Nacional de Energía Nuclear, iniciativa que terminó relegada en medio de las enormes dificultades políticas, económicas y de seguridad que enfrentaba el país. Años después llegó otro retroceso institucional con la desaparición del Instituto de Asuntos Nucleares, mientras acontecimientos internacionales como Fukushima profundizaron la resistencia frente a esta tecnología.
Colombia había avanzado mucho más de lo que hoy muchos imaginan. Llegamos a desarrollar capacidades científicas para producir y encapsular radioisótopos como el yodo, utilizados en procedimientos médicos, entre ellos el tratamiento de enfermedades de la tiroides. Incluso se contemplaba avanzar hacia la generación nuclear. De haberse mantenido aquella ruta, posiblemente hoy tendríamos cerca de 1.000 megavatios de capacidad nuclear, aportándole energía firme al sistema eléctrico nacional.
Después de años de estancamiento, afortunadamente el país retomó la discusión. Y lo hizo logrando algo que parecía improbable en medio de tantas diferencias políticas: el Congreso de la República aprobó en 2026 la ley que crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear, dando un paso fundamental para construir la institucionalidad que Colombia necesita si quiere desarrollar seriamente esta tecnología.
La política exterior sigue su........
