Como mansas palomas
Comenzando por el vestuario, siguiendo por su postura relajada y por la ponderación de sus palabras en la rueda de prensa posterior, nuestro presidente, para asombro del país, decidió comportarse como tal. Conocida la epidermis de los hechos, es pertinente interpretar el evento y sus consecuencias, que ya comienzan a ser visibles.
No hubo el protocolo habitual para las visitas de jefes de Estado, que incluye honores militares y cena protocolaria. Es bueno que, para proteger el maltrecho honor nacional, Petro haya dicho que hablaron de tú a tú, a pesar de que su inclusión en la lista Clinton (que creo injusta) y el retiro de su visa determinan que sobre su cabeza penda una “espada de Damocles”, Pericles, Demóstenes, Sófocles o quien fuere… porque en esa época todos cargaban espada.
Es afortunado que la reunión fuera privada, lo cual indica que Trump no quería abochornar a su interlocutor, a quien debió formularle severas admoniciones; y tampoco darle el espacio para que este le replicara, como suele hacerlo, en nombre de la “Humanidad”.
Trump estuvo acompañado por el vicepresidente Vance; su presencia se justifica para demostrar que Colombia es, en este momento, un país de importancia estratégica que hay que gerenciar con cuidado. Por Marco Rubio para consolidar su protagonismo en las relaciones con nuestra región. Y por Bernie Moreno, para que pudiera divulgar algunos aspectos de la reunión sin comprometer a la administración, lo cual ya está........
