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Buenas noticias

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28.04.2026

Ensimismados en nuestras propias incertidumbres y ante el riesgo real —pero no inevitable— de que Petro permanezca en el poder a través de Cepeda, quizás nos haya pasado desapercibida la derrota sufrida por Víctor Orbán en Hungría, quien ha gobernado, con poderes absolutos, durante 16 años consecutivos. El episodio es relevante para el mundo entero; muestra que los caudillos que se toman el poder, para desde dentro erosionar la democracia liberal, pueden ser derrotados por la vía electoral cuando no manipulan las elecciones (así cayó Pinochet), o las medidas para adulterarlas no son suficientes, como las que intentó Trump para impedir el triunfo de Biden. Como vaca ladrona no olvida el portillo, usará la misma estrategia para intentar elegir su sucesor.

Las repercusiones internacionales de la caída de Orbán son enormes. J. D. Vance, vicepresidente de los Estados Unidos, visitó a Hungría en los días finales de la justa electoral con el propósito explícito de apoyar a Orbán, una audaz intervención en los asuntos internos de un país, que si bien es miembro de la Unión Europea, mantenía con esta un fuerte antagonismo, entre otras cosas por sus acciones encaminadas a brindar apoyo a Ucrania.

Esta posición del trumpismo es comprensible como desarrollo de la política de Seguridad Nacional divulgada a fines de 2025. Allí se afirma que Europa padece una crisis civilizatoria como consecuencia de los flujos migratorios de origen musulmán, que es exactamente la postura defendida por Orbán, y en el fondo idéntica al rechazo,........

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