Las privatizaciones de Petro: pura plata, mucha plata
Se equivocan quienes califican a Petro de estatista. Mientras que en su discurso público habla de poner todo bajo el control del Estado, en la práctica hay ejemplos que develan la contracara privatizadora del petrismo.
Un gran golpe vino con el duopolio en la telefonía celular. La fusión Tigo-Movistar, avalada por la superintendenta Cielo Rusinque y facilitada por la venta de la participación estatal en Coltel, ya causa los estragos presagiados: entre 2.000 y 3.000 trabajadores de Movistarfueron despedidos en una masacre laboral silenciosa, consentida por el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
Todo está alineado. Mediante un sigiloso decreto expedido el 30 de diciembre de 2025, el Gobierno se aseguró más de $850.000 millones en plena época electoral. La urgencia de caja primó sobre el sustento de miles de familias, también desamparadas por los líderes sindicales, ocupados en hacer campaña política antes que en defenderlos.
Mientras tanto, las empresas que instalan torres-antenas empiezan a ahogarse. Al limitarse la demanda de alquiler por culpa del duopolio, se avecinan otros despidos masivos. Peor aún: si quiebran, esa infraestructura inoperante –concentrada en zonas rurales– dejaría sin conexión a amplias regiones del país, lo que abriría más la brecha digital que el Gobierno Petro prometió cerrar.
El absurdo de las candidaturas........
