Opinión: En Bogotá se cocina una revolución social con los comedores comunitarios
Una bandera roja se volvió un símbolo del hambre en Bogotá durante la pandemia, su asomo en una ventana fue el grito desesperado por falta de alimentos de miles de bogotanos, muchos de ellos vendedores informales cuyo sustento dependía de que hubiera gente en la calle. El confinamiento de las cuarentenas los llevó al límite y nos dejó un doloroso panorama de inseguridad alimentaria en la ciudad.
Cuando estábamos en campaña junto al alcalde Carlos Fernando Galán notamos con preocupación cómo esa durísima realidad que es el punto de partida de la pobreza y la desigualdad, había dejado de ser un asunto prioritario para las últimas administraciones de la ciudad y cómo era necesario recuperar el camino que había empezado a andar el exalcalde Lucho Garzón con su política de “Bogotá sin hambre”.
Dos años y medio después, podemos decir con satisfacción que el relanzamiento de esa estrategia está dando frutos, que se traducen en un millón de personas que dejaron de pasar hambre en la........
