Victor Entrialgo: «Los traidores a la Nación»
Conservan el gobierno gracias a asesinos pero escriben pancartas contra la guerra. Ni siquiera saben que no es un instinto sino un invento para solucionar ciertos conflictos, una institución de los hombres, igual que la Administración. Ignoran que los animales no hacen la guerra, pero sí saben que los hay que descerrajan tiros por la espalda.
Nadie quiere la guerra pero el socialismo, despues de su fracaso histórico sólo puede ser ingenuidad, envidia, farsa e hipocresía como demuestran los años en los que hemos comprobado una y otra vez que la aspiración de todos sus dirigentes es poseer el mismo estatus, costumbres, bienes y signos externos que los de aquellos a quienes combaten.
Hipócritas que callan como ahogados la muerte de mujeres a manos de los ayatolahs por llevar el velo mal puesto y al día siguiente subvencionan los gritos histéricos de un feminismo de cartón piedra que sólo busca medro político dando la pelma con pancartas descoloridas, eslóganes y frases hechas, rimas soeces, foulards, chapas y camisetas con las que imberbes, ordinarias y trasnochadas buscan un modo de vida dando gritos por causa de un trauma que traen de casa.
Con sólo un cuarto de país más los enemigos de España estos comisarios que tienen secuestrada a la Nación utilizan contenedores mediáticos subvencionados para tapar su basura donde utilizan eslóganes de consumo interno y cambian incluso el sentido de las palabras:
Piden paz mientras en su propia nación no dejan de provocar la guerra, persiguen el odio con h, el mismo que llevan siete años inoculando en laboratorios, llaman administración a la corrupción y rescates a la malversación, paro a lo que no es paro, empresa a lo que es subvención, mujer a la renuncia de la femineidad que grita en las calles traumas personales mientras los ministros........
