«Sobreviviendo en España, la tierra de las mil plagas»
“España es diferente” fue el celebérrimo eslogan con el que Fraga Iribarne publicitó en los años 60 la imagen de nuestra Patria en el extranjero con el fin de atraer el turismo, frase que daba a entender que en nuestra tierra había cosas que no se podían encontrar en ningún otro lugar, que aquí sucedían fenómenos de rabiosa originalidad, cuya excepcionalidad los hacía sumamente atractivos.
Han pasado muchos años desde entonces, y ese eslogan sigue estando plenamente vigente, porque en nuestros solares siguen sucediendo cosas imposibles de ver en otros lugares, con la salvedad de que estos episodios originales no tienen nada que ver con los atractivos del arte, la gastronomía, los toros, el flamenco, el buen clima para el turismo playero y toda la parafernalia de lo que hasta hace poco se consideraba como la “Marca España”.
Realmente, en nuestra Patria siempre han sucedido cosas extrañas, parecidas a sorprendentes poltergeist que han abducido a España hacia abismos de insondable excepcionalidad, hacia mundos paralelos, hacia multiversos donde nuestra tierra ha sido siempre zarandeada por hechos históricos que entran sin ninguna duda en el término de “plaga”.
¿Qué es una plaga? El concepto de plaga ha evolucionado con el tiempo desde el significado tradicional (donde se consideraba plaga a cualquier animal que producía daños, especialmente a los cultivos), hasta la actualidad, donde se entiende como plaga la situación en la que un ser vivo, no necesariamente un animal, produce mermas a los intereses de las personas, plantas cultivadas, animales domésticos, materiales o medios naturales. Es decir, que dentro de esta definición se podría considerar que hay personas que son plagas para otras, pues, como se afirma en una antigua locución latina recogida en el siglo XVII por el filósofo Thomas Hobbes, “Homo homini lupus”, que significa “el hombre es un lobo para el hombre”.
Las plagas más famosas de la historia son las 10 que asolaron Egipto por mandato divino, pues con ellas Dios consiguió que los hebreos pudieran abandonar el país, bajo la guía de Moisés. Desde el punto de vista bíblico, las plagas se consideraban auténticas maldiciones, las cuales no tienen nada que ver con fórmulas mágicas o hechizos, sino que se desencadenan debido al alejamiento de los mandamientos divinos. Eran, por consiguiente, un castigo provocado por la desobediencia a Dios, por la corrupción del pueblo, hasta el punto de que cualquier acontecimiento adverso que afectara a una persona o a una colectividad se consideraba como consecuencia de los pecados cometidos, desde una enfermedad hasta una derrota militar.
Si hacemos un repaso de la historia de España, enseguida comprobamos que en nuestro país se han producido fenómenos que, aparte de que no tienen parangón en ningún otro lugar de nuestro entorno, se han caracterizado por su funesta negatividad, por su........
