Cuando los datos incomodan linchan al mensajero
En nuestro proceso electoral, que aún continúa, las encuestadoras se convirtieron en blancos de sospecha. La discrepancia entre los conteos rápidos de Ipsos y Datum sobre quién ocupaba el segundo lugar muestra las limitaciones naturales de estas herramientas, pero también la facilidad con la que algunos electores acusan sin sustento cuando los datos no confirman sus deseos.
Mientras Datum mostraba a un candidato instalado con claridad en el segundo lugar, Ipsos advertía un virtual triple empate que no permitía afirmar certeramente quién pasaba a la segunda vuelta. No se trataba de dos realidades distintas, sino de dos formas de leer datos basadas en metodologías diferentes que afectan el tamaño y distribución de las muestras, entre otros factores.
Muchas personas que vieron a su candidato relegado en el conteo........
