Que te cuide tu padre
Me encanta la Historia. Pero soy una picaflor, un poco a lo la donna e mobile qual piuma al vento. Una temporada me da por la Batalla de Borodinó y me leo todo lo que cae en mis manos y tres meses después ya me olvidé de los rusos y Napoleón porque estoy obsesionada con todo el lío de Amarna, la sucesión de Akenatón y si al fin se ha desvelado si la efímera mujer faraón que ostentó la doble corona del Alto y del Bajo Egipto antes que Tutankamon fue Nefertiti o alguna de sus seis hijas. Y ahora me ha dado por los Habsburgo, esa dinastía tan conocida por el desmedido tamaño de su mandíbula como por su formidable querencia por el incesto -muy católico, muy de bula papal pero incesto al fin y al cabo-, casi a la altura de la nunca aburrida XVIII dinastía del Antiguo Egipto.
Así que ando toda deprimida leyendo las vidas de esas chiquillas de la casa de Habsburgo que fueron casadas a los doce o trece años con sus tíos carnales, algunos de ellos varias veces viudos, para acabar muriendo -al igual que sus antecesoras- a los veintipocos años después de pasarse toda su adolescencia embarazadas, sufriendo abortos y pariendo y enterrando hijos. Ni todos los brocados, sedas, coronas, joyas y encajes del mundo pueden ocultar la miseria de su existencia. No al menos ante los ojos modernos de quienes hoy en día nos enfrentamos a las biografías de estas desdichadas niñas, simples peones en el juego dinástico, poco más que incubadoras vivientes y sufrientes.
La cruda realidad, la terrible epifanía llega cuando te das cuenta de que esta ha sido -y aún es- la vida de las mujeres. Que a lo largo de todas las épocas y culturas las mujeres, las adolescentes y las niñas han sido -y en muchos lugares siguen siendo- utilizadas como moneda de cambio por sus familias, una mercancía con la que intercambiar tierras, negocios, posición, favores u honor. Atadas a desconocidos, obligadas a parir, servir, respetar, obedecer y callar. Un mundo, un destino del que a muchas nos ha salvado ese feminismo que algunos protestan que ha llegado demasiado lejos.
Y es que por primera vez en la Historia un grupo de mujeres de algunos........
