Comandos de Charos
Durante mi pubertad me obsesioné con las novelas de Julio Verne, sobre todo con Veinte mil leguas de viaje submarino. No solo porque, como buena xixonesa, me apasiona el mar, sino porque sentía hacia la trágica figura del antihéroe Capitán Nemo una mezcla de rechazo y empatía difícil de combatir y que me llevaba cada poco de nuevo a las páginas de una novela que me hacía reflexionar sobre si era ético o no combatir el mal con otro mal, si era legítimo cometer un crimen si con ello se acababa de una vez por todas con las guerras para siempre. Pero entonces, cuando empezaba a dudar, me topaba ante el muro de los marineros muertos por culpa de Nemo, y ese era un muro que me resultaba, y aún me resulta, imposible de escalar. Y luego estaba la batalla con el calamar gigante, momento que releía una y otra vez, aterrada y emocionada al mismo tiempo. Un calamar gigante que acabó rondando por mi cabeza cada vez que me metía en el mar. Un animal aterrador que hizo que tuviera miedo del mar por primera vez en mi vida, hasta que encontré el consuelo de recordarme a mí misma, en el momento en que empezaba a notar que dejaba de hacer pie dentro del agua y que se apoderaba de mí el pánico, que aquel monstruo era fruto de la imaginación de Verne. Pero estaba equivocada.
Porque resulta que unos años después en Asturies empezaron a llegar a la costa cadáveres vomitados por el mar de estos bichos marinos descomunales. Y nuestros diligentes dirigentes autonómicos, ante el descubrimiento de esta maravilla evolutiva, decidieron montar un Museo del Calamar Gigante en su honor. Un museo que fue destruido por un temporal que se llevó de vuelta al océano los restos de los cefalópodos. Porque Asturies será un país chiquitín e insignificante, pero tenemos una colección de despropósitos, derroches y caprichos que harían palidecer de envidia a los mismísimos responsables de la CAM. Pero esta es otra historia.
La cuestión es que, desde que llegaron aquellos restos de calamares gigantes a las costas asturianas, y desde que........
