La mejor respuesta a Trump es prohibir las armas nucleares
El martes nos fuimos a dormir con la duda de si Donald Trump lanzaría una bomba atómica contra Irán. Se dice pronto. Su amenaza apocalíptica (“Una civilización entera morirá esta noche”) nos recordó de golpe un riesgo nuclear que se ha multiplicado en los últimos años, sin que la reacción de Europa esté a la altura del peligro. Afortunadamente, otros Estados sí han dado pasos hacia un mundo libre de armas atómicas, con el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares de 2021, que España no ha ratificado.
Desde 2022 se habla de la posibilidad de que Vladimir Putin utilice un arma nuclear ‘táctica’ (de corto alcance) en Ucrania y el mundo contuvo el aliento ante los ataques en la zona de la central de Zaporiyia. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) señaló una situación sin precedentes: “Es la primera vez que ocurre un conflicto militar en en medio de las instalaciones de un gran programa de energía nuclear establecido”.
El riesgo atómico también viene de Israel, cuyo arsenal secreto está fuera del control del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) porque Tel Aviv no lo ha ratificado. El expansionismo del gobierno de Benjamin Netanyahu, que ha desatado un genocidio a Gaza, ha multiplicado la anexión de territorios palestinos........
