Sinceridad radical: Cómo corregir sin destruir la moral del equipo
Opinión.- Uno de los desafíos más complejos y angustiantes para cualquier profesional que asume un cargo de jefatura es el momento del feedback: cómo decirle a un colaborador apreciado que su trabajo está siendo deficiente, sin sonar como un tirano despiadado ni destruir su motivación en el proceso. Ante el miedo de herir susceptibilidades, la gran mayoría de los líderes opta por la salida más fácil y destructiva de todas: callar la verdad o maquillarla con falsos halagos.
La solución magistral a este dilema........
