La necesidad de una política pública del oro en Bolivia
El precio del oro superó la barrera de los $US 4.600 por onza troy (OT) durante la primera quincena de enero, marcando un récord histórico, impulsado por una convergencia de expectativas financieras y tensiones a nivel global. ¿Cuáles son estos factores?
Primero: que el mercado está especulando con fuerza sobre nuevos recortes en las tasas de interés de la FED (Sistema de la Reserva Federal) para este año. Cuando las tasas bajan, los activos que no generan rendimientos (como el oro) se vuelven más atractivos frente a los bonos del tesoro estadounidense o el dólar.
Segundo: la incertidumbre geopolítica y económica; el oro sigue cumpliendo su rol de refugio de economías nacionales y corporativas. Los análisis de mercado sostienen que los riesgos geopolíticos se incrementaron en el presente, lo que presiona a los grandes fondos a proteger capital en metales preciosos como el oro.
Tercero: En los últimos meses se ha observado un cambio estructural donde el oro pasó de ser solo un activo de refugio temporal a un activo central en las carteras globales. La ruptura de los $US 4,600 la OT es vista técnicamente como la confirmación de este nuevo ciclo alcista
En este este escenario las proyecciones estiman que el precio del oro en este primer semestre podría superar los $US 5000 la OT, debido a que los factores alcistas se mantendrán en el contexto inmediato.
En Bolivia, este incremento en el precio del oro exhibe un impacto limitado, considerando que la administración gubernamental vigente no ha implementado, hasta el momento, modificaciones en la política pública minera, particularmente en lo concerniente a la explotación de oro, actividad que a 2024 mantiene un predominio del sector cooperativo minero, el cual concentra el 99,5% de la producción nacional.
El predominio de las cooperativas mineras en este ámbito conlleva la exención del pago de impuestos para dicha actividad, la contribución de un porcentaje mínimo por concepto de regalía minera (inferior al 2,5%), y la generación de impactos ambientales y sociales negativos.
Como resultado de este contexto en el país, los principales beneficiarios de la actividad aurífera son: las cooperativas mineras, actores extranjeros involucrados en la explotación........
