Se les ha ido de las manos
Ceuta, esa tumba. Se va a llevar por delante vidas humanas, seguridad ciudadana, solvencia gubernamental, estabilidad fronteriza, grietas ministeriales, políticas migratorias, vandalismo, radicalidad, xenofobia, desastre socioeconómico y una convivencia callejera. Una desbordada onda expansiva que hiere profundamente la credibilidad del presidente Sánchez por su irresponsable displicencia, impropia de un político como él con acreditado olfato de perro de caza. Un mandatario incomprensiblemente ausente en un conflicto de semejante gravedad, y que incluso hasta había programado, con una temeraria abulia, desplazarse esta semana junto a su esposa a practicar dos días bicicleta de montaña a Andorra tras disfrutar de su inalterable período vacacional.
Al Gobierno español, el drama de Ceuta se le ha ido de las manos. En realidad, nunca lo ha controlado. Ni lo detectó en su origen ni lo afrontó luego con la determinación exigible. Como si le temblara el pulso. Como si temiera molestar a la dictadura marroquí con una reacción contundente que aminorara el sofoco desatado. Como si la sorprendente (?) invasión les hubiera dejado........
