Más fichajes y menos expulsiones
El Barça de Flick, Pedri y Lamine va a ganar la segunda Liga consecutiva al Madrid de Mbappé, Vinicius y Bellingham. Y eso tiene un mérito enorme. El alemán será el séptimo técnico culé en lograr el campeonato de la regularidad en sus dos primeros años. El anterior, Ernesto Valverde, ganó dos Ligas seguidas al Madrid de Zidane, Lopetegui y Solari. Sin embargo, ambos entrenadores azulgrana ‘pincharon’ en la Champions, cayendo en cuartos y semifinales.
Más allá de las oportunas quejas arbitrales, toca hacer autocrítica para acercarse al Barça de Guardiola y Luis Enrique, los únicos entrenadores que ganaron un triplete. Sus equipos tuvieron una base de jugadores de la cantera, (solo se quedaban a los que mostraban un nivel extraordinario), liderados por un crack mundial como Leo Messi, al que rodeaban de jugadores muy desequilibrantes, especialmente en la delantera, como Henry, Eto’o, Villa, Neymar o Luis Suárez.
En el Barça actual hay que preguntarse si todos los canteranos tienen nivel Champions, si Lamine Yamal está acompañado de delanteros de talla mundial, sobre todo en la posición de delantero centro, para que no tenga que hacerlo todo él; y si el fondo de armario está compuesto por jugadores de relleno que ni aprietan a los titulares ni permiten dosificar a una plantilla corta, que llega exprimida al tramo decisivo de la temporada.
Los analistas y ex jugadores dicen que se divierten mucho viendo al Barça de Flick pero que su estilo es tan arriesgado, por no decir temerario, que será difícil ganar una Champions. Se remiten a las expulsiones y eliminaciones. Quizás, no haya que cambiarlo sino matizarlo para hacerlo más competitivo en los exámenes más exigentes.
