La ética no cabe en vitrina
19 de junio 2026 - 03:08
El caso de Miguel Sebastián no va de una cartera, ni siquiera de las joyas y el reloj que, según ha contado, aparecieron dentro tras un viaje oficial a Arabia Saudí. Va de algo más serio: de la diferencia entre comportarse decentemente según el propio criterio y cumplir una regla pública aprobada para que la decencia no dependiera de cada cual.
Ahí está el boomerang político. Sebastián pretende defender a Zapatero y acaba dejándolo en una posición incómoda. Porque fue el Gobierno de Zapatero el que aprobó aquel Código de Buen Gobierno de 2005, con toda su música de integridad, ejemplaridad, austeridad y honradez. Un texto solemne........
