menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Adif nos “hodia”

15 0
20.03.2026

20 de marzo 2026 - 03:08

Lo de Adif con Málaga ya no es un retraso: es una bofetada de burocracia, improvisación y silencio. Primero se insinuó que la conexión directa del AVE con Madrid volvería pronto. Después llegaron fechas aproximadas, luego compromisos más concretos y, al final, el mazazo: no estará lista para la Semana Santa y, como mínimo, habrá que irse a finales de abril. La excusa oficial habla de dificultades técnicas sobrevenidas, de problemas en el muro de contención y de una complejidad que supuestamente no podía preverse antes. Francamente, cuesta creérselo.

Nadie discute que una obra ferroviaria debe ejecutarse con seguridad. Lo que se discute es otra cosa: que se haya tenido durante semanas a toda una provincia pendiente de un calendario ficticio, vendido como si fuera razonable y estable, para terminar desmintiéndolo cuando ya no quedaba margen real de reacción. Eso no es una incidencia. Eso es una gestión chapucera de la información. Y esa chapuza la pagan siempre los mismos: hoteles, restaurantes, agencias, comercios, profesionales, familias y viajeros que organizan sus planes con antelación porque no pueden vivir al ritmo cambiante del despacho de turno.

Lo más irritante no es solo el retraso, sino la forma de administrarlo. Porque aquí no ha habido transparencia, sino goteo. No ha habido claridad, sino anestesia informativa. Se ha ido dejando caer la mala noticia poco a poco, como si así doliera menos. Pero duele más. Mucho más. Sobre todo cuando el sector turístico y económico de Málaga necesitaba certezas, aunque fueran malas, para reorganizarse con tiempo. Lo imperdonable no es decir que no se llega. Lo imperdonable es enterarse a dos semanas vista de que nadie estaba diciendo la verdad completa.

Y en medio de este paisaje aparece el nuevo invento propagandístico del sanchismo: “hodio”, con hache, como si rebautizar el odio fuera una prioridad nacional. Hay que reconocerles una habilidad singular para crear palabras, observatorios, sellos morales y campañas de cartón piedra mientras la realidad se les cae encima. Málaga no necesita neologismos cursis ni pedagogías ideológicas de laboratorio. Necesita trenes, previsión, información veraz y respeto. Porque también hay una forma institucional de odiar: callar hasta el último momento, perjudicar a miles de personas y luego pedir comprensión con gesto solemne. Eso también es “hodio”. Y de ese, en esta provincia, ya vamos bien servidos.

También te puede interesar

Sesión teñida de rojo

El reto de Huertas en Mapfre

La recomposición mundial como desafío

El AVE viaja en autobús


© Málaga Hoy