Lo que los bloqueados no debemos hacer
Los dos extremos son malos. No podemos limitarnos a denunciar la violencia de los bloqueadores y emitir lastimeras quejas contra la incapacidad del Gobierno de acabar con ellos. Quejarse es un alivio para muchos. No ayuda en absolutamente nada a resolver la situación.
El otro extremo pasa de lo inútil a lo peligroso.
Atacar por mano propia a los bloqueadores es arriesgar la propia vida y caer en el riesgo de cometer asesinatos. Además es dificultar la labor de policías y militares, que tendrán que ocuparse de evitar confrontaciones directas entre bloqueados y bloqueadores.
¿Qué podemos y debemos hacer para combatir los bloqueos?
El alcalde de Quillacollo convocó a los concejales y la población local para que lleven api con empanadas a los policías que estaban pasando hambre y frío al asediar a los bloqueadores. Ese fue un apoyo real. Reconoció el sacrificio y el esfuerzo de la Policía.
Los que le exigen mano dura al Gobierno no toman en cuenta que policías y militares de alta graduación se han formado en las escuelas antiimperialistas del populismo. El presidente debería invitar a Tuto para que aplique sus recetas desde el ministerio de Gobierno.
Los bloqueados somos la inmensa mayoría del país. Si existen 50 o 100........
