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Bolivia: no desde la normalidad institucional, sino desde la crisis

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23.04.2026

René Zavaleta Mercado plantea una de las reflexiones más profundas sobre la formación histórica y política de Bolivia al afirmar que la crisis no es un accidente ni una excepción en el país, sino el método mismo mediante el cual se revela lo nacional. Pensar lo nacional desde dentro de la crisis social y política significa, en este marco, asumir que la identidad del Estado, de la sociedad y de sus actores no se constituye en la estabilidad, sino en el conflicto permanente y hasta reivindicativo.

La crisis se convierte así en un momento de visibilidad, donde las contradicciones estructurales, sociales, políticas y hasta culturares salen a la superficie y permiten comprender la naturaleza fragmentada y “abigarrada” de la sociedad boliviana.

Para Zavaleta, la crisis cumple una función epistemológica: revela lo que en tiempos de normalidad permanece oculto. Bolivia, como sociedad “abigarrada”, está compuesta por múltiples tiempos históricos, formas económicas y culturas políticas que coexisten sin poder integrarse plenamente.

En este contexto, las crisis no solo interrumpen el orden político y social, sino que lo hacen inteligible. La crisis permite observar quién manda, quién obedece, quién queda excluido, quienes lo padecen y cómo se articulan —o fracasan en articularse— el Estado y la sociedad.

Pensar lo nacional desde la crisis implica, entonces, renunciar a una visión idealizada del Estado-nación y aceptar que la historia boliviana avanza a través de rupturas más que de continuidades. Es decir, en gran parte, la historia de Bolivia se ha nutrido de las crisis, y la crisis ha hecho que Bolivia pueda crear una cierta hermenéutica política para deshacer los nudos conflictivos.

La historia de Bolivia confirma esta lectura. Desde su fundación en 1825, el país ha atravesado constantes crisis políticas, económicas y sociales: golpes........

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