Salvar la socialdemocracia, destruir al PSOE
Salvar la socialdemocracia, destruir al PSOE
La destrucción política del PSOE no es un fin en sí mismo, sino el requisito previo para construir algo mejor.
En España necesitamos socialdemocracia, para lo que es condición sine qua non la destrucción del PSOE. Uno de esos mantras que se repiten como un dogma es que el PSOE es fundamental para el sistema democrático español. Como suele suceder con las supersticiones, lo verdadero es precisamente lo contrario. El PSOE ha devenido una plaga de carcoma que está deshaciendo el Estado de Derecho al haber vencido absolutamente su dimensión sectaria y su sector mafioso a lo que era su faceta intelectual y su vocación política.
La socialdemocracia representa uno de los modelos políticos más exitosos del mundo contemporáneo. Surgida como una vía pragmática entre el capitalismo salvaje —ese laissez faire que Hayek condenó en Camino de servidumbre como el mayor error del liberalismo— y el colectivismo autoritario, ha logrado combinar libertad económica, democracia representativa y una sólida red de protección social.
La socialdemocracia fue el hermano medio tonto y mediocre del liberalismo, pero como a los miembros menos dotados de las familias no hay que despreciarlo, mucho menos abandonarlo, sino educarlo hasta el límite de sus posibilidades. Países nórdicos como Suecia, Dinamarca y Noruega, o socialdemocracias consolidadas como Alemania con el SPD, demuestran que es posible mantener economías dinámicas, competitivas y abiertas al mercado mientras se garantiza sanidad universal de calidad, educación pública excelente, pensiones dignas y una redistribución fiscal........
