¿Cuánto vale una vida? 'Worth' y el cine del 11-S
¿Cuánto vale una vida? 'Worth' y el cine del 11-S
Las películas que las muestran en pie —antes y después— nos revelan que el homenaje también consiste en devolverles su lugar en la imaginación colectiva.
El 11 de septiembre de 2001 se quebró el skyline de Nueva York. También se destrozaron muchas vidas, dejando un vacío legal, emocional y simbólico que el cine ha abordado no solo con la reconstrucción de los momentos inmediatos anteriores y posteriores al atentado, sino también con el sufrimiento en el medio y largo plazo. Worth (2020, en español, ¿Cuánto vale una vida?) investiga un tema burocrático pero fundamental respecto a los supervivientes: ¿cómo se mide el daño, quién decide cuánto vale una vida y de qué modo un país sigue cobijando a los que no están y sus herederos? Las siluetas que ya no están en ese territorio cinematográfico ocupan un lugar central. Worth no es una película de catástrofes espectaculares, pero sí de catástrofes íntimas, un drama sobre el cálculo imposible del dolor pero al que, de todos modos, hay que ponerle un precio.
Michael Keaton interpreta a Kenneth Feinberg, un experto en seguros como abogado designado para administrar el Fondo de Compensación a las Víctimas del 11-S. Su trabajo consiste en analizar, pesar y aplicar la ciencia actuarial para evaluar y gestionar los valores dinerarios de vidas enteras —sueldos, edades, hijos, deudas, promesas— de modo que se transformen en cifras que el Estado pueda pagar para evitar una avalancha de demandas. La película muestra el caos burocrático y ético de esas reuniones con familias que quieren dinero, sin duda, pero, sobre todo, reconocimiento, de viudas que rechazan que su esposo "valga menos" porque ganaba menos, a trabajadores inmigrantes cuyos nombres apenas aparecen en las listas. Todo ello con el fondo de pantalla de la presión política (abrazos ante las cámaras, puñaladas tras ellas) para cerrar el capítulo de reparaciones........
