Pues sí, Irán ha perdido la guerra
Pues sí, Irán ha perdido la guerra
Se está urdiendo un episodio de desinformación de los muchos que hemos visto desde que el 7 de octubre los terroristas de Hamás masacraron a miles.
Gracias a esos analistas y tertulianos que opinan con facundia de lo divino y lo humano –de la encíclica pasan a Ormuz en un santiamén– hemos sabido que el pérfido Netanyahu controló la voluntad del bocazas de Trump gracias a unos polvitos que el Mossad deslizó en la bebida del americano. Tras lo cual, pidió la guía mágica que el rabino Judah Loew escribió en el siglo XVI. En ella se detalla cómo dar vida al Golem. Cuenta la leyenda que Loew lo creó para proteger a los judíos de Praga. A principios del pasado año, en la Casa Blanca, una figura de arcilla –indetectable– recorre las estancias privadas del matrimonio Trump hasta encontrar al presidente. Este cabecea. La pócima israelí provoca visiones. Le susurra: "Tienes que hacerle la guerra a Irán. Mata a Alí Jamenei. Bibi es tu colega". Lo repitió tres veces y desapareció. Era el Golem de Netanyahu.
Dueño de su mente, el Gobierno de Israel engañó a los EEUU, que se enzarzaron en una guerra con un propósito incierto. Del judío es la culpa de que Trump haya salido trasquilado –según unos– y el Ejército estadounidense humillado –para otros–. Una derrota histórica de la que se alegran muchos... porque, además, aísla y debilita a Israel. Esto que les acabo de contar no es más que una adaptación de........
