El aizcolari fiel que salvó a Ábalos y vendió al PSOE
El aizcolari fiel que salvó a Ábalos y vendió al PSOE
Luzón, con perdón, flipaba: "No me ha ocurrido esto en 35 años de profesión". Dicen por ahí las malas lenguas que ni le dirige el saludo a la letrada.
Polera verde. Pantalón vaquero. Barba frondosa y descuidada. No. No les hablo de un vasco que andaba por los verdes prados que tienen por allá al norte. Sino de un tipo algo fuera de lugar. Serio. Desafiante. Enfadado. Un aizkolari que dejó de levantar troncos y guardar puertas de garitos – "algunos de alterne"— para entrar por las puertas de las más altas instancias y pisar moqueta. Usted y yo no lo conocíamos. Pero era la sombra del extodopoderoso ministro de Transportes y secretario de Organización del Partido Socialista. No lo conocíamos, pero ahí estaba él. Levantando las faldas al respeto institucional.
Koldo es un tipo afable. Leal. Que por los suyos mata. Y que por los suyos muere. O va a la cárcel. Tanto que ha confesado su amor de subordinado al hombre que le dio todo: "Toda mi vida estaré agradecido a José". Nada de mordidas. Que fueron héroes que trajeron las primeras mascarillas a España. Que José no le ordenó ningún........
